En un foro internacional dedicado a la inteligencia artificial, el director ejecutivo de Google expuso cómo la compañía planea combinar infraestructura física y modelos avanzados para ampliar el alcance de la tecnología. La intervención destacó inversiones estratégicas en India, la construcción de una red global de comunicaciones y la aplicación de sistemas de IA en salud y ciencia. Además, subrayó las iniciativas orientadas a la responsabilidad y a la preparación de la fuerza laboral ante los cambios que trae la automatización.
Las propuestas incluyen tanto proyectos tangibles —como cables submarinos y hubs de cómputo— como esfuerzos para integrar la IA responsable en productos y políticas públicas. Al mismo tiempo, se presentó la idea de explorar posibilidades menos convencionales, como la colocación de infraestructura de cómputo en órbita, y se puso énfasis en cómo estas decisiones pueden transformar el acceso a servicios digitales y científicos.
Conectividad global y centros de IA
Uno de los anuncios principales fue la ampliación de la red de fibra óptica submarina que conectará de forma más directa a Estados Unidos con India y regiones del hemisferio sur.
Esta iniciativa, parte de un plan de inversión en infraestructura, aspira a mejorar la latencia y la capacidad para servicios en la nube y aplicaciones de IA. Junto a ello, Google comunica la creación de un hub de IA con capacidad de gigawatt-scale en India, diseñado para alojar potencia de cómputo de gran escala y servir como puerta internacional para tráfico de datos.
La construcción de estos elementos físicos busca reducir brechas de acceso y permitir que empresas y desarrolladores locales trabajen con modelos complejos sin depender de rutas congestionadas.
Al reforzar la base física de la economía digital, se pretende además facilitar proyectos científicos, educación y servicios públicos basados en aprendizaje automático y otras técnicas de vanguardia.
Implicaciones para economías emergentes
Para países con infraestructuras fragmentadas, la mejora de la conectividad puede ser un factor de aceleración socioeconómica. Con canales de datos más robustos, los gobiernos y las organizaciones locales pueden desplegar soluciones de salud, educación y agricultura apoyadas en modelos de IA.
Estas inversiones, combinadas con programas de formación, intentan evitar que la brecha digital se convierta en una brecha de inteligencia artificial.
Innovación científica y salud
Otro eje del discurso fue el uso de IA en la investigación biomédica. Se puso como ejemplo el trabajo de equipos que han desarrollado sistemas capaces de predecir estructuras proteicas y acelerar descubrimientos farmacológicos. Estas herramientas facilitan desde el diseño de fármacos hasta la identificación de marcadores genéticos, ofreciendo atajos a procesos que antes requerían años de experimentación.
Además, se anunciaron colaboraciones para llevar asistentes generativos y modelos científicos a investigadores y estudiantes, así como iniciativas para integrar estas capacidades en proyectos sanitarios de países con recursos limitados. Sin embargo, el avance plantea cuestiones legales y éticas, por ejemplo sobre la propiedad intelectual de resultados asistidos por IA, que requieren marcos normativos claros.
Aplicaciones prácticas y formación
En el terreno práctico, se detallaron programas para desplegar asistentes de aprendizaje y herramientas de diagnóstico asequibles en escuelas y clínicas. Complementariamente, la empresa plantea certificar habilidades en IA y ofrecer formación profesional para que trabajadores transiten hacia Nuevas funciones creadas por la automatización. Estas medidas responden a la idea de que la adopción tecnológica debe acompañarse de políticas de capacitación.
Responsabilidad, confianza y herramientas contra el abuso
El cierre de la intervención insistió en que el potencial de la inteligencia artificial solo se materializa si existe confianza en su uso. Con ese objetivo, se destacaron mecanismos técnicos para identificar contenido generado por máquinas, como identificadores integrados en salidas sintéticas para facilitar la verificación. Asimismo, se remarcó la necesidad de marcos regulatorios que definan límites y obligaciones, así como el rol de gobiernos y empresas en proteger empleos y derechos.
La combinación de infraestructura, investigación y salvaguardas pretende equilibrar la ambición tecnológica con la protección social. Para lograrlo, según la exposición, será imprescindible colaborar entre sectores, impulsar la innovación local y preparar a la fuerza laboral para los cambios, evitando que el progreso deje a comunidades enteras rezagadas.
La visión combina audacia técnica y un llamado a la cooperación pública-privada para que los beneficios de la transformación digital sean amplios y sostenibles.

