Google ha trasladado la discusión sobre publicidad en sus productos de inteligencia artificial a una etapa de experimentación controlada. Según declaraciones de Nick Fox, vicepresidente senior de conocimiento e información, la compañía está «no descartando» la posibilidad de anuncios en Gemini, pero por el momento está utilizando AI Mode como laboratorio. AI Mode es un modo de búsqueda potenciado por Gemini donde Google puede probar formatos, medir la aceptación y verificar que los anuncios no degraden la experiencia orgánica de Search.
En paralelo, Gemini ya alcanzó cifras de uso masivo: más de 750 millones de usuarios mensuales, frente a los 350 millones del año anterior, y la industria observa cómo esto afecta a competidores como OpenAI.
La decisión de avanzar con publicidad en productos conversacionales involucra tres dimensiones clave: calidad del anuncio, herramientas para anunciantes y nuevos contextos de experiencia. Google destaca que sus más de veinte años de aprendizaje en anuncios de búsqueda le otorgan una ventaja a la hora de diseñar formatos que resulten útiles y relevantes.
Además, la empresa subraya que funciones como Personal Intelligence, lanzada en enero, pueden enriquecer las respuestas personalizadas sin compartir datos con terceros, siempre bajo un modelo opt-in. A continuación desgranamos cómo está planteada la estrategia de pruebas, qué señales llegan de la competencia y qué implicaciones tienen la privacidad y los anunciantes.
Estrategia de pruebas y principios básicos
La táctica actual consiste en ensayar formatos publicitarios en AI Mode antes de evaluar su traslado a la app de Gemini.
En ese entorno Google mantiene los anuncios claramente separados de los resultados orgánicos y sólo muestra anuncios cuando son pertinentes; si no existe un anuncio relevante, no se muestra ninguno. Este enfoque responde a una regla simple: la publicidad debe ser útil. La compañía también está aplicando modelos de predicción más avanzados para estimar el rendimiento de cada pieza publicitaria en una consulta determinada, mejorando así la calidad y la segmentación de los anuncios.
Pruebas en contexto de búsqueda
Experimentar en AI Mode permite a Google observar cómo interactúan los usuarios con anuncios en un marco conocido, donde ya esperan ver publicidad. Según la empresa, la investigación indica que algunos usuarios aprecian anuncios cuando aportan valor dentro de una respuesta de búsqueda. Estas pruebas sirven para evaluar métricas de clic, conversión y satisfacción antes de transferir cualquier formato a un producto conversacional como Gemini. La prioridad es la relevancia y la integración armónica entre la respuesta orgánica y la publicidad mostrada.
Presión competitiva y contexto del mercado
En el mercado de asistentes conversacionales, las decisiones sobre monetización están fuertemente condicionadas por la salud financiera de cada actor. Google cerró un año en el que superó los 400 mil millones de dólares en ingresos, lo que le da margen para avanzar con cautela; en cambio, OpenAI enfrenta presión para aumentar ingresos, con el objetivo de superar de forma significativa los 30 mil millones previstos. Esa diferencia explica por qué OpenAI comenzó a probar anuncios en la versión gratuita de ChatGPT. Al mismo tiempo, otras empresas como Anthropic han lanzado campañas contra los anuncios en IA y algunas, como Perplexity, han suspendido sus experimentos publicitarios por preocupaciones sobre la confianza del usuario.
Privacidad, Personal Intelligence y retos éticos
Personal Intelligence es una característica que permite a Gemini acceder, con permiso, a Gmail, Fotos y Calendario para ofrecer respuestas más contextuales. Nick Fox ilustró su utilidad con un ejemplo personal: al preguntar sobre lentes para esquí, el sistema combinó información de correo y recibos para recomendar la pieza correcta. Este tipo de personalización plantea preguntas sobre cómo se podría orientar la publicidad sin vulnerar la privacidad. Google sostiene que no vende datos a anunciantes y que la integración de información personal será opcional y transparente para el usuario.
Compatibilidad entre anuncios y datos personales
La empresa afirma que cualquier orientación publicitaria basada en Personal Intelligence tendría que encajar con la respuesta orgánica y respetar la privacidad. Desde el punto de vista técnico, eso implica diseñar mecanismos que permitan mostrar anuncios relevantes sin exponer la información privada a terceros. En la práctica, los anunciantes deberán adaptar creativos y ofertas a un contexto conversacional donde la relevancia y la confianza del usuario serán decisivas.
Recomendaciones para anunciantes
Las marcas tienen tiempo para preparar estrategias específicas: entender el nuevo lenguaje conversacional, medir la pertinencia en respuestas contextuales y diseñar experiencias que aporten valor. Los primeros movimientos en entornos conversacionales podrían otorgar ventajas significativas a quienes aprendan a mostrarse relevantes sin ser intrusivos. En resumen, Google no cierra la puerta a anuncios en Gemini, pero prioriza hacerlo bien: relevancia, calidad y respeto por la información personal seguirán siendo los criterios determinantes.

