Actualmente, la adopción de inteligencia artificial en las organizaciones se ha convertido en un tema relevante y de gran interés. No obstante, su incorporación no es tan sencilla como podría parecer. Aquí es donde la ingeniería de contexto se vuelve crucial para garantizar que estos sistemas funcionen de manera eficiente y efectiva. Pero, ¿qué implica realmente este concepto y cómo puede influir en el rendimiento de los agentes de inteligencia artificial?
Para comprender la importancia de la ingeniería de contexto, es fundamental reconocer que los agentes de IA, al igual que los nuevos empleados, requieren tiempo para adaptarse y entender su entorno.
Mientras un nuevo trabajador necesita asimilar la cultura empresarial y los procesos internos, los agentes de IA necesitan un contexto claro y estructurado para desempeñar sus funciones adecuadamente.
La relevancia del contexto en la inteligencia artificial
El término contexto se refiere a la información que rodea una tarea o interacción, y es esencial para que los sistemas de inteligencia artificial realicen su trabajo de manera efectiva. Así como un nuevo empleado debe familiarizarse con sus compañeros y el ambiente laboral, un agente de IA necesita acceder a datos relevantes que le permitan entender su rol dentro de la organización.
Tipos de contexto y su estructura
Existen diferentes tipos de contexto que se pueden clasificar en estructurado y no estructurado. Los datos estructurados son aquellos organizados en bases de datos, fáciles de analizar, como la información contenida en un CRM o un sistema de gestión empresarial. En cambio, los datos no estructurados, como documentos de texto o correos electrónicos, requieren un mayor esfuerzo para ser interpretados correctamente por los agentes de IA.
Por ejemplo, al hablar de la configuración de una plataforma como Salesforce, es crucial entender que la complejidad de los datos puede sobrepasar las capacidades de los modelos de IA si no se ofrece un contexto adecuado. Esto significa que, al igual que un nuevo empleado debe aprender las jerarquías y los procesos internos, un agente de IA también debe comprender cómo encajar en la estructura organizativa.
Implementación de la ingeniería de contexto
Para llevar a cabo una adecuada ingeniería de contexto, las organizaciones deben asegurarse de que la información proporcionada a los agentes de IA sea completa y pertinente. Esto implica un análisis cuidadoso de las fuentes de datos y de cómo se relacionan entre sí. La recopilación de datos relevantes debe realizarse de manera meticulosa para evitar que el agente se sienta abrumado por información innecesaria o confusa.
Evaluación y acceso a datos
Cada tipo de contenido ofrecido al agente de IA debe ser evaluado en términos de existencia, propiedad y calidad. Es esencial que la información esté actualizada y que se mantenga un proceso de gobernanza que garantice su relevancia. La documentación proporcionada a los agentes debe estar estructurada de tal forma que minimice las ambigüedades, permitiendo una interpretación precisa.
Por supuesto, la seguridad y el acceso también son aspectos que no deben pasarse por alto. Los datos sensibles o la propiedad intelectual deben ser protegidos adecuadamente, lo que puede complicar la accesibilidad de la información necesaria para el agente de IA. Por lo tanto, las organizaciones deben encontrar un equilibrio entre la seguridad de los datos y la necesidad de proporcionar contextos ricos y completos a sus sistemas de IA.
El papel de la cultura empresarial
Finalmente, otro aspecto crítico es la cultura empresarial. La cultura de una organización no solo se refleja en sus políticas, sino también en cómo los empleados interactúan y colaboran. Los agentes de IA deben ser instruidos en esta cultura, no solo a través de documentos formales como manuales o directrices, sino también mediante ejemplos prácticos y contextos que les permitan entender cómo se llevan a cabo las operaciones en la práctica.
Por lo tanto, es vital que el contenido proporcionado para la capacitación de los agentes de IA sea rico en detalles y matices. Este enfoque no solo facilitará la adaptación de la inteligencia artificial en la empresa, sino que también permitirá a estos sistemas trabajar de manera más armoniosa con las dinámicas humanas presentes en el entorno laboral.


