El ecosistema de la computación cuántica sigue atrayendo capital pese a expectativas previas de desaceleración. Quantonation Ventures ha cerrado su segundo fondo en €220 millones, una cifra que más que duplica el tamaño de su vehículo inaugural. Este cierre, además de estar sobresuscrito, refleja una estrategia deliberada: invertir temprano en empresas que conforman la pila tecnológica cuántica y en soluciones basadas en física avanzada.
Lejos de una narrativa única sobre qubits y grandes máquinas, la firma francesa está expandiendo su foco hacia componentes, herramientas y aplicaciones industriales que permiten que esa promesa tecnológica avance hacia casos de uso reales.
Esto explica la combinación de retornos de socios previos y la incorporación de nuevas instituciones como socios limitados.
Por qué el nuevo fondo importa
El tamaño del fondo —€220 millones— no es solo un número; es un indicador de que hay apetito institucional por la categoría. Varios de los inversores que apoyaron la primera generación de Quantonation han renovado su compromiso, y se han sumado nuevos limited partners como el European Investment Fund, Grupo ACS, Novo Holdings, Planet First Partners y Toshiba.
Esa combinación aporta capital, pero también acceso a mercados y cadenas de suministro críticas para escalar tecnologías físicas.
De la visión a la pila tecnológica
La tesis de inversión de Quantonation ha evolucionado: ya no se trata únicamente de financiar empresas que construyan chips cuánticos, sino de respaldar toda la cadena de valor. El fondo ha destinado recursos a startups que aportan hardware de control, software de optimización, componentes fotónicos y sistemas láser.
Un buen ejemplo es Qblox, una empresa holandesa que desarrolla controladores para experimentos cuánticos y que, según fuentes del ecosistema, colaboraba con compañías del portfolio antes de cerrar una ronda liderada por VC.
Contexto técnico y mercado
Es importante poner expectativas claras: todavía no hay una computadora cuántica que reemplace a los superordenadores en tareas industriales generales. No obstante, hay avances significativos en corrección de errores y en arquitecturas experimentales que acortan la distancia entre demostraciones de laboratorio y aplicaciones comerciales.
Por ejemplo, el hito de Google con el chip Willow en 2026 marcó progreso en error correction, aunque no existe una arquitectura ganadora única.
Señales del mercado
La narrativa pública también ha cambiado. En junio de 2026, Jensen Huang, CEO de Nvidia, describió la computación cuántica como en un punto de inflexión, lo que alimentó entusiasmo en mercados públicos y privados. Paralelamente, fondos especializados y nuevas gestoras han surgido, lo que indica que el capital se está desplegando en diversas capas del ecosistema: desde empresas de hardware hasta plataformas de software y sensores cuánticos.
Estrategia de despliegue y alcance geográfico
Quantonation opera desde París y Nueva York, y su cartera refleja una ambición internacional: inversiones en empresas francesas como Pasqal y Quandela, pero también operaciones en Asia y Norteamérica. Hasta la fecha, el fondo ha invertido en 12 startups y busca completar una cartera cercana a 25 compañías, equilibrando riesgo y diversificación dentro del universo deep tech.
La elección geográfica responde a una realidad científica: la investigación relevante procede de universidades y centros de excelencia repartidos por todo el mundo, por lo que no existe aún un ganador regional claro en muchas de las subáreas cuánticas. A la par, Quantonation apuesta por empresas que pueden suministrar tecnología y servicios a laboratorios y clientes industriales globales.
Retos y recomendaciones para emprendedores
Pese al optimismo, los desafíos técnicos permanecen. La fragilidad de los qubits, la necesidad de entornos criogénicos y los complejos requisitos de corrección de errores obligan a ciclos de desarrollo largos y a capital paciente. Para fundadores, la lección es clara: construir hitos técnicos demostrables, articular rutas claras hacia clientes industriales y buscar inversores que entiendan el carácter prologando del desarrollo en deep tech.
La madurez comercial plena aún tardará en llegar, pero los inversores están posicionándose para capturar valor a medida que la tecnología avance.

