En un movimiento que podría transformar el paisaje del transporte en el estado, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha anunciado su intención de presentar una legislación que permita la operación de robotaxis en distintas regiones del estado. Sin embargo, esta propuesta tiene una notable excepción: la ciudad de Nueva York, que permanecerá al margen de esta iniciativa durante un tiempo indefinido.
Durante su discurso del Estado de la Nación, Hochul ofreció detalles limitados sobre cómo se implementará esta legislación.
El enfoque se centra en avanzar el programa piloto de vehículos autónomos que actualmente se desarrolla en el estado. Aunque aún hay muchas interrogantes sobre el contenido específico de la ley y el calendario para su presentación, se espera que las empresas interesadas en ofrecer servicios de robotaxis deban presentar solicitudes que muestren apoyo local y cumplan con estrictos estándares de seguridad.
La exclusión de Nueva York y sus implicaciones
Un aspecto crucial de esta legislación es la exclusión de la metrópoli más grande del país. Mientras que el resto del estado podrá experimentar con la movilidad autónoma, la ciudad de Nueva York mantendrá su propio marco regulatorio, lo que refleja las complejidades de su entorno urbano. Esta decisión responde a preocupaciones sobre la congestión del tráfico y la seguridad pública, aspectos que son vitales en la gestión del transporte neoyorquino.
Oportunidades para empresas tecnológicas
La nueva legislación presenta una puerta abierta para startups y empresas de tecnología que buscan validar y desplegar sus modelos de negocio en el ámbito de la movilidad autónoma. Sin embargo, la fragmentación regulatoria entre la ciudad y el resto del estado puede representar un desafío significativo. Las empresas deberán adaptarse a diferentes normativas y aprovechar los pilotos fuera de la ciudad para recopilar datos y ganar experiencia.
Reacciones de la industria y el futuro de los robotaxis
La propuesta de Hochul ha generado reacciones positivas, especialmente entre empresas como Waymo, que ven en esto una oportunidad única. Justin Kintz, responsable de políticas públicas de Waymo, expresó que la legalización de vehículos autónomos representa un momento transformador para el sistema de transporte de Nueva York. Según Kintz, esta iniciativa puede combinar inversiones en infraestructuras de tránsito con la tecnología segura de Waymo, creando un futuro más accesible y seguro para los neoyorquinos.
Retos para la implementación
A pesar de las oportunidades, existen obstáculos significativos en el camino hacia la implementación de robotaxis en Nueva York. Actualmente, la ley estatal exige que los vehículos autónomos operen con un conductor humano presente, lo que dificulta la expansión de servicios comerciales como los vistos en otras ciudades como San Francisco o Las Vegas. Aunque Waymo ha recibido un permiso para realizar pruebas en ciertas áreas de la ciudad, como Manhattan y Brooklyn, no puede recoger pasajeros ni operar comercialmente sin licencias adicionales.
La legislación que se espera podría desbloquear este estancamiento, permitiendo que más compañías ingresen al mercado neoyorquino con propuestas de movilidad innovadoras. Sin embargo, la incertidumbre sobre cómo se desarrollarán finalmente los servicios comerciales de robotaxis en el estado persiste, y se anticipa que se proporcionarán más detalles en propuestas futuras por parte de la gobernadora.


