La reciente decisión de LG de cesar la fabricación de televisores 8K ha generado gran controversia en la industria tecnológica. Esta noticia llega en un momento en que la demanda de televisores de alta calidad sigue en aumento, pero el interés por la resolución 8K parece estar en declive. A medida que los consumidores buscan experiencias visuales más enriquecedoras, el enfoque de las empresas se está desplazando hacia la calidad de imagen más que hacia la cantidad de píxeles.
La tecnología 8K, que prometía una resolución cuatro veces superior a la 4K, se ha visto atrapada en una serie de limitaciones. Desde su introducción en el mercado hace aproximadamente una década, la falta de contenido adaptado y su alto costo han sido obstáculos significativos para su adopción masiva.
Las razones detrás del fracaso del 8K
Uno de los factores principales que ha contribuido al estancamiento del 8K es la escasez de contenido compatible.
Aunque se lanzaron algunos modelos al mercado, como el OLED Z3 de LG, la realidad es que los consumidores no tienen acceso a un número significativo de material en esta resolución. La mayoría de los programas de televisión y películas aún no han sido producidos en 8K, y las plataformas de streaming predominantes todavía limitan su contenido a 4K o menos.
La percepción de la calidad de imagen
Un estudio de la Universidad de Cambridge indicó que, a distancias de visualización típicas, el ojo humano no puede discernir claramente la diferencia entre 4K y 8K. Esto plantea la pregunta: ¿realmente la búsqueda de más píxeles aporta un valor significativo al espectador promedio? A medida que los modelos de 4K continúan mejorando en términos de contraste y color, muchos consumidores no ven la necesidad de invertir en un televisor 8K, que a menudo viene con un precio considerablemente más alto.
Por ejemplo, los precios de los televisores 8K suelen comenzar en torno a los $2500, con muchas opciones en el rango de $3000 a $4000, mientras que los televisores 4K de calidad se pueden encontrar a menos de la mitad de ese costo. Este desajuste entre precio y valor percibido ha llevado a una falta de interés generalizado en la tecnología 8K.
El futuro de la tecnología televisiva
Con LG saliendo del mercado de 8K, la única empresa que queda es Samsung, que ha mostrado un enfoque titubeante hacia su línea de productos de 8K. En el último evento CES 2026, Samsung no presentó nuevos modelos de 8K, centrándose en su tecnología QD-OLED y Mini-LED. Esto sugiere que la compañía está comenzando a priorizar la calidad de imagen en lugar de simplemente aumentar la resolución.
Nuevas tendencias en televisores
Las tecnologías emergentes están comenzando a tomar el protagonismo. Las mejoras en la tecnología de imagen están ofreciendo a los consumidores experiencias visuales más satisfactorias sin la necesidad de adoptar resoluciones más altas. Por ejemplo, la evolución de la inteligencia artificial en el procesamiento de imágenes está permitiendo que el contenido de menor resolución se vea mucho mejor, lo que podría ser el camino a seguir para los fabricantes.
Finalmente, aunque el 8K no parece tener un futuro brillante en el hogar, podría encontrar su lugar en aplicaciones profesionales o en entornos de realidad virtual, donde la cercanía a la pantalla permite apreciar las diferencias de resolución. Sin embargo, para el espectador promedio, la calidad de imagen y la accesibilidad seguirán siendo las principales prioridades al elegir un nuevo televisor.


