Desde su fundación en 2018, Light Lens Lab (LLL) ha logrado posicionarse como un referente entre los aficionados de Leica gracias a su oferta de lentes para cámaras con montura M. La empresa, guiada por la pasión de su fundador, el Sr. Zhou, se ha dedicado a recrear y reinterpretar lentes legendarios que son difíciles de conseguir y, en muchos casos, extremadamente costosos.
Los productos de LLL son una celebración de la rica historia de la óptica de Leica, presentando tanto réplicas meticulosas de lentes raros como versiones modernizadas de clásicos vintage.
Esta combinación de amor por la fotografía y la búsqueda de la calidad ha permitido que la empresa ofrezca alternativas más accesibles a los entusiastas de la fotografía.
La historia de Light Lens Lab
El Sr. Zhou comenzó su trayectoria como un ferviente admirador de Leica, acumulando más de 200 cuerpos de cámara y lentes M-mount. Su inmersión en grupos de Leica en China lo inspiró a emprender el ambicioso proyecto de desmantelar y recrear lentes legendarios.
Su primer desafío fue un lente de 35 mm de 1953, cuyo diseño era accesible debido a que su patente había expirado, lo que permitió al fundador seguir las especificaciones de Leica y producir una réplica increíblemente detallada.
Un legado de calidad y atención al detalle
Con cada uso de las lentes de Leica, Zhou se sintió cada vez más impresionado por la excepcional calidad de estas ópticas compactas.
Según sus palabras: «En un paquete tan pequeño, alcanzar la más alta calidad es un desafío, y Leica lo ha logrado de manera sobresaliente.» Esto lo llevó a adoptar un enfoque similar en LLL, centrando su atención en la artesanía y la calidad de sus productos.
Uno de los proyectos más ambiciosos de LLL ha sido la recreación de un lente Elcan que originalmente costaba $50,000, aprovechando la patente pública para poder llevar a cabo esta tarea.
Además, la recreación de un Noctilux de 1966, que tomó cuatro años, fue otro hito importante. A pesar de las dificultades, como el desuso de ciertos tipos de vidrio, el equipo de Zhou, con la colaboración del Instituto de Óptica y Mecánica Fina de Shanghái, logró replicar fórmulas de vidrio de hace 70 años.
Accesibilidad y comunidad
La propuesta de valor de Light Lens Lab es clara: ofrecer lentes que emulan la calidad de las ópticas de Leica a un precio más accesible. Por ejemplo, el Leica Summilux 35mm f/1.4, una joya de la fotografía, tiene un precio de aproximadamente $25,000, mientras que LLL ofrece una versión que se asemeja en un 98% por solo $1,500. Esta estrategia ha resonado con muchos entusiastas, como el youtuber Bobby Tonelli, quien ha elogiado el producto de LLL en su canal, destacando la impresionante calidad del lente alternativo.
Futuras innovaciones
El futuro de Light Lens Lab parece prometedor, ya que Zhou no tiene intención de detenerse en la recreación de lentes vintage. Se encuentra trabajando en una serie de lentes modernos a precios más accesibles y ha planeado una serie llamada ACDK, que incluye lentes de marcas icónicas como Angénieux y Cooke. Estas lentes son reconocidas por su calidad cinematográfica y su estética distintiva.
Además, el Sr. Zhou ha compartido sus planes de reimaginar una cámara de película TLR tradicional de China con un diseño moderno para mejorar su mecánica y óptica. También está en camino de desarrollar su propia película, siguiendo los pasos de marcas reconocidas como Leica y Fujifilm. Este enfoque integral en la fabricación de lentes, cámaras y película refleja su ambición de alcanzar un nivel de calidad y prestigio similar al de las grandes marcas de la industria.
En conclusión, Light Lens Lab no solo está democratizando el acceso a las lentes de alta calidad, sino que también está cultivando una comunidad de aficionados que valoran la pasión y el trabajo artesanal en la fotografía. Con cada nuevo producto, Zhou y su equipo continúan desafiando las expectativas y ofreciendo a los fotógrafos una oportunidad de experimentar la magia de Leica sin romper el banco.

