OpenAI, la empresa reconocida por sus innovaciones en inteligencia artificial, ha lanzado una iniciativa que involucra a sus contratistas en la presentación de trabajos reales llevados a cabo en sus empleos anteriores o actuales. Esta acción busca establecer un estándar que permita comparar el desempeño de sus modelos de IA con el de profesionales en diversas industrias.
Según documentos internos obtenidos por WIRED, el objetivo es contar con ejemplos concretos de tareas laborales que midan el rendimiento de la inteligencia artificial frente al trabajo humano.
La compañía subraya la importancia de esta comparación como un paso fundamental en su camino hacia la consecución de una inteligencia general artificial (AGI), un sistema que supere a los humanos en tareas de alta relevancia económica.
Detalles del proyecto de recopilación de tareas
En septiembre pasado, OpenAI introdujo un nuevo proceso de evaluación para sus modelos de IA, basado en trabajos reales. La empresa ha contratado a personal de diversas áreas para ayudar en la recopilación de tareas que reflejen la naturaleza de sus labores.
Un documento confidencial indica: “Hemos solicitado a varias personas que tomen ejemplos de trabajos complejos que hayan realizado y los conviertan en tareas concretas”.
Los contratistas deben describir minuciosamente las tareas ejecutadas y subir ejemplos tangibles de su trabajo. Estos deben ser archivos reales, como documentos de Word, PDFs, presentaciones de PowerPoint, hojas de cálculo de Excel o cualquier otro tipo de entrega que ilustre su labor. Además, OpenAI permite compartir ejemplos ficticios que representen cómo se respondería a situaciones específicas en el entorno laboral.
Importancia de la confidencialidad
Como parte de las instrucciones para la recopilación de tareas, OpenAI enfatiza la necesidad de eliminar cualquier dato corporativo sensible o información personal de los archivos que se suban. En una sección titulada “Recordatorios importantes”, se recuerda a los contratistas que deben “anular o eliminar cualquier información personal, datos confidenciales o estratégicos no públicos”. Esta medida asegura que la información sensible no quede expuesta durante el proceso de evaluación.
Un documento revisado por WIRED menciona una herramienta de ChatGPT llamada “Superstar Scrubbing”, que ofrece asesoría sobre cómo eliminar información confidencial de los archivos. Este enfoque es crucial, ya que el manejo de información delicada puede acarrear riesgos legales significativos.
Riesgos asociados a la recopilación de datos
Evan Brown, abogado especializado en propiedad intelectual, advierte que la recopilación de información confidencial de los contratistas puede dar lugar a reclamaciones por apropiación indebida de secretos comerciales. Los contratistas que aportan documentos de empleos anteriores, incluso si han sido depurados, podrían estar violando acuerdos de confidencialidad y exponiendo secretos comerciales.
Brown señala: “Las empresas de inteligencia artificial dependen en gran medida de la confianza que depositan en sus contratistas para decidir qué información es confidencial y cuál no. Si algo se filtra, ¿realmente están las empresas tomando el tiempo necesario para determinar qué constituye un secreto comercial? Es evidente que se están exponiendo a riesgos significativos”.
Con este enfoque, OpenAI no solo busca mejorar el rendimiento de sus modelos de inteligencia artificial, sino también establecer un marco que respete la confidencialidad y la ética empresarial. La recopilación de información laboral en este contexto plantea un desafío interesante que podría redefinir las interacciones entre humanos y máquinas en el futuro.
El futuro de la inteligencia artificial y la colaboración humana
A medida que la inteligencia artificial avanza, la colaboración entre humanos y máquinas se vuelve esencial. Este proyecto de OpenAI representa un paso hacia la creación de modelos de IA más eficientes y alineados con las necesidades reales del mercado laboral. La integración de tareas humanas en el proceso de entrenamiento de la IA podría dar lugar a sistemas que no solo replican la función humana, sino que también pueden superar nuestras capacidades en ciertos aspectos.
Según documentos internos obtenidos por WIRED, el objetivo es contar con ejemplos concretos de tareas laborales que midan el rendimiento de la inteligencia artificial frente al trabajo humano. La compañía subraya la importancia de esta comparación como un paso fundamental en su camino hacia la consecución de una inteligencia general artificial (AGI), un sistema que supere a los humanos en tareas de alta relevancia económica.0


