En un contexto donde el costo de la energía sigue aumentando, cada esfuerzo cuenta para controlar nuestras facturas de electricidad. Con temperaturas extremas afectando diversas regiones de los Estados Unidos, es fundamental optimizar el uso de energía en nuestros hogares. Desconectar dispositivos inactivos que continúan consumiendo electricidad se revela como una estrategia efectiva.
Realizar cambios sencillos en nuestra rutina diaria puede generar ahorros significativos. Ajustar el termostato de su aire acondicionado, por ejemplo, puede reducir hasta un 3% en costos de refrigeración por cada grado que disminuya su temperatura.
Este artículo explora cómo desconectar ciertos aparatos puede ayudarle a ahorrar casi $200 al año, dependiendo de sus tarifas locales.
Los hechos
Los aparatos electrónicos en nuestros hogares suelen ser responsables de un consumo energético innecesario. A menudo olvidamos que dispositivos como los televisores, consolas de videojuegos e impresoras siguen consumiendo energía incluso cuando no están en uso. Por ejemplo, un televisor que no se utiliza diariamente puede representar un gasto de entre $2 y $6 anuales por cada unidad.
Desconectar un televisor en una habitación poco utilizada puede ser una excelente forma de ahorrar.
Impacto de las consolas y otros dispositivos
Las consolas de videojuegos, como PlayStation o Xbox, consumen entre 1.5W y 10W en modo de espera, resultando en un costo mensual de hasta $1 si no están desconectadas. Asimismo, impresoras que permanecen enchufadas pueden sumar entre $3 y $8 anualmente. Desconectar estos dispositivos durante períodos prolongados de inactividad es recomendable.
Ahorros en la cocina y el uso de electrodomésticos
Los electrodomésticos de cocina son otro grupo que frecuentemente pasa desapercibido en términos de consumo energético. Por ejemplo, una cafetera Keurig puede aumentar la factura de electricidad en aproximadamente $60 al año si se deja en modo de espera. Desconectarla después de cada uso puede ser muy beneficioso si no se utiliza a diario.
Otro aparato costoso es el mini refrigerador, que puede llegar a costar hasta $130 anuales si permanece enchufado sin necesidad.
Si solo utiliza su mini refrigerador en ciertas épocas del año, como el verano, considere desconectarlo cuando no esté en uso para evitar gastos innecesarios.
Dispositivos inteligentes y su consumo silencioso
Aunque los dispositivos inteligentes están diseñados para mejorar la eficiencia energética, pueden convertirse en dispositivos vampiros, consumiendo energía incluso cuando no están en uso. Bombillas y enchufes inteligentes pueden consumir alrededor de 1W, lo que se traduce en un costo anual de $0.65 a $1.30. Si tiene varios de estos dispositivos, el consumo puede sumar una cantidad considerable. Apagar o desconectar los que no se utilizan con frecuencia puede ayudar a reducir estos costos.
Revisando los aparatos antiguos en casa
A menudo, tenemos dispositivos más antiguos conectados que ya no utilizamos pero que olvidamos desconectar. Equipos como cajas de cable, DVR o reproductores de Blu-ray pueden costar hasta $20 anualmente al permanecer enchufados sin ser utilizados. Es recomendable revisar qué aparatos permanecen conectados y desconectarlos cuando no sean necesarios.
Existen muchas tácticas que se pueden implementar para disminuir los costos de energía. Por ejemplo, utilizar un ventilador en lugar de bajar la temperatura del aire acondicionado es más eficiente, ya que un ventilador consume aproximadamente 50W en comparación con los 2,000W a 2,500W de un sistema de aire acondicionado. Cambiar a bombillas LED, que consumen entre 80% y 90% menos energía que las incandescentes, es otra excelente estrategia para reducir sus facturas.


