La llegada de Sprout al mundo de la robótica representa un avance significativo. Este robot humanoide, que imita a un niño de 9 años, no está diseñado para tareas pesadas, como cargar cajas, sino para ofrecer asistencia en entornos como hoteles, restaurantes y tiendas. La empresa Fauna, creadora de Sprout, lo ha concebido como un dispositivo ligero y atractivo, ideal para interactuar con los clientes de manera efectiva.
Robert Cochran, cofundador y CEO de Fauna, señala que el objetivo era desarrollar un robot que no solo cumpla funciones prácticas, sino que también sea interesante y amigable.
Con un costo inicial de $50,000, Sprout ha despertado el interés en la industria hotelera, donde podría desempeñar el papel de mayordomo, facilitando artículos como cepillos de dientes a los huéspedes.
El auge de los robots humanoides en EE.UU.
La introducción de Sprout se produce en un contexto de creciente interés por los robots humanoides en Estados Unidos. Aunque todavía se evalúa la viabilidad de estos sistemas, el número de empresas dedicadas a su desarrollo está aumentando rápidamente.
Desde Boston Dynamics, que ha comenzado a integrar inteligencia artificial en sus modelos, hasta Tesla, que trabaja en su propio robot denominado Optimus, la competencia se intensifica. Startups como Agility Robotics y Figure AI también están haciendo avances significativos en este ámbito.
Adicionalmente, competidores internacionales están en la carrera. La empresa china Unitree ha logrado comercializar humanoides a precios competitivos, con modelos que pueden costar menos de $20,000. Sin embargo, al incorporar tecnología avanzada, sus precios se equiparan a los de Sprout.
Características innovadoras de Sprout
Una de las características más destacadas de Sprout es su facilidad de programación. Este robot está equipado con bibliotecas de software que le permiten escanear su entorno, caminar de manera autónoma y utilizar modelos de lenguaje para interactuar con los humanos. Su diseño incluye cejas mecánicas que le permiten expresar emociones como interés o sorpresa, lo que facilita su accesibilidad para los usuarios.
Aplicaciones en investigación y desarrollo
Instituciones académicas como New York University están utilizando Sprout para investigar nuevas técnicas de manipulación robótica y mejorar la interacción entre humanos y robots. Cochran menciona que Fauna ha desarrollado tecnología propia que permite a Sprout recuperar el equilibrio tras un tropiezo, una característica crucial en entornos dinámicos.
Aunque muchos consideran a los robots humanoides como futuros trabajadores de fábricas, Cochran tiene una visión diferente. Él sostiene que el primer mercado para estos robots será probablemente el de entretenimiento y servicios, donde la interacción personal es fundamental.
Interacción y usabilidad
Durante una demostración, Cochran pidió a Sprout que verificara el contenido del refrigerador. El robot, utilizando un modelo de lenguaje avanzado, se acercó al electrodoméstico y, tras observar a través de la puerta de vidrio, regresó para informar sobre la presencia de varias latas de refresco. Este tipo de comando simple ilustra el potencial de Sprout para entender y navegar en entornos complejos de manera efectiva.
“Podemos ver un ejemplo inicial de un robot que puede hablar y mapear su entorno de manera autónoma”, afirma Cochran. “Desde ahí, las posibilidades son infinitas.” Este enfoque en la interacción humana es lo que podría permitir a los robots humanoides integrarse en nuestra vida cotidiana.
Con características únicas y un enfoque en la interacción, Sprout se prepara para ser un protagonista en el ámbito de la robótica y la atención al cliente. A medida que la tecnología avanza, el futuro de estos robots parece prometedor, ofreciendo soluciones innovadoras para mejorar la experiencia del cliente en diversos sectores.


