El 23 de enero de 2026, un robotaxi de Waymo estuvo involucrado en un accidente en Santa Mónica, donde un niño fue impactado cerca de una escuela primaria. Según los reportes de la compañía, el menor, cuya identidad aún no ha sido revelada, sufrió lesiones menores. Este incidente ha captado la atención de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), que ha decidido abrir una investigación al respecto.
Waymo informó que el robotaxi circulaba a una velocidad de 6 millas por hora al momento del impacto, tras haber frenado bruscamente desde aproximadamente 17 millas por hora. La compañía explicó que el niño cruzó repentinamente la calle desde detrás de un SUV estacionado, lo que llevó a la colisión.
Investigación de la NHTSA
La NHTSA ha iniciado una revisión para determinar si el comportamiento del vehículo autónomo fue adecuado en la zona escolar, especialmente durante momentos de alta afluencia de peatones, como la entrada y salida de los alumnos.
El entorno en el que ocurrió el accidente era particularmente concurrido, con otros niños, un guardia de cruce y vehículos estacionados en doble fila.
El objetivo de la investigación preliminar es verificar si el robotaxi cumplió con las normas de seguridad vial en el área escolar. También se analizará cómo reaccionó el vehículo tras el impacto y si se adhirió a las regulaciones pertinentes.
Reacción de Waymo tras el accidente
Waymo, en su blog, mencionó que tras el contacto, el niño se levantó de inmediato y caminó hacia la acera, donde la compañía procedió a llamar al 911. El robotaxi se mantuvo detenido y se movió hacia un lado de la carretera hasta que las autoridades dieron luz verde para que el vehículo pudiera abandonar la escena.
Este accidente ocurre en un momento en que Waymo enfrenta un escrutinio adicional por incidentes relacionados con sus vehículos autónomos.
La NHTSA ya había abierto una investigación en octubre pasado sobre múltiples reportes de estos robotaxis que habían pasado ilegalmente junto a autobuses escolares detenidos en Atlanta, y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte también lanzó su propia indagación recientemente tras varios incidentes en Austin, Texas.
El futuro de la tecnología de vehículos autónomos
Este tipo de accidentes plantea preguntas importantes sobre el futuro de la tecnología de vehículos autónomos y su interacción con los usuarios más vulnerables de la carretera, como los niños. A medida que las ciudades avanzan hacia la implementación de estos vehículos, la seguridad debe ser una prioridad. Las empresas deben asegurarse de que sus sistemas estén diseñados para detectar y reaccionar ante situaciones complejas y dinámicas que pueden surgir en entornos como las zonas escolares.
La industria de los automóviles autónomos debe aprender de estos incidentes para mejorar sus tecnologías y protocolos de seguridad. La NHTSA y otras agencias reguladoras jugarán un papel crucial en la supervisión de estas innovaciones y en la creación de un marco que garantice la seguridad de todos los usuarios de la vía.
Este incidente en Santa Mónica es un recordatorio de que, aunque la tecnología avanza rápidamente, la seguridad vial sigue siendo un desafío fundamental que requiere atención continua y mejoras constantes.


