Tuxedo Computers, fabricante alemán con más de dos décadas entregando equipos con Linux preinstalado, presenta el InfinityBook Max 15, un equipo que busca combinar estética y funcionalidad. Desde el primer contacto destaca su chasis de aluminio mate y el pequeño detalle del icono de Tux en la tecla Super, que reemplaza el logotipo clásico de Windows. Este portátil parte de un precio base de $1,801.07 USD y su configuración puede escalar en componentes como memoria y GPU.
Primeras impresiones y construcción
La sensación al sostenerlo es de robustez: el cuerpo en aluminio transmite solidez y la bisagra ofrece un equilibrio entre firmeza y facilidad de apertura. Con un peso aproximado de 4.1 pounds, no es el más ligero del mercado, pero sí manejable para transporte diario. El equipo incorpora un sistema de refrigeración de perfil bajo capaz de disipar hasta 165 watts cuando los ventiladores trabajan a máxima potencia, y su batería interna es una 99Wh que admite carga vía USB-C a 140 W.
Estos elementos refuerzan la sensación de un portátil pensado para usuarios que valoran calidad de construcción y posibilidades de configuración.
Pantalla y experiencia multimedia
La pantalla de 15.3 pulgadas Omnia con resolución 2560 x 1600 en formato 16:10 ofrece 300Hz de tasa de refresco y hasta 500 nits de brillo, cubriendo 100% sRGB. En la práctica esto se traduce en una visualización muy nítida, con menos reflejos que otros paneles que he probado, y una respuesta fluida ideal tanto para trabajo como para consumo de contenidos.
Sin embargo, el apartado sonoro es discreto: los altavoces cumplen para vídeo en habitaciones silenciosas, pero carecen de la potencia y el cuerpo necesarios para música con graves contundentes.
Conectividad y teclado
En puertos, el equipo ofrece una configuración versátil: 2x HDMI, 3x DisplayPort y 5x USB, además del soporte para múltiples unidades M.2 NVMe PCIe 4.0 con capacidad combinada de hasta 8TB. El teclado muestra un recorrido y una sensación de pulsación excelentes, superiores a la del autorreferente MacBook Pro en cuanto a tacto.
No obstante, aparece un aviso práctico: Tuxedo suele enviar configuraciones con teclado no US por defecto, lo que obliga a revisar el diseño de las teclas antes de comprar si dependes de una distribución concreta.
Rendimiento real y usos
Bajo el capó el portátil puede equipar procesadores como el Intel Core Ultra 7 255H (16 núcleos, 22 hilos, hasta 5.1 GHz) y gráficas NVIDIA GeForce RTX 5060 o RTX 5070 con 8GB GDDR7. En tareas de productividad y edición ligera el equipo se comporta muy bien: por ejemplo, en pruebas con DaVinci Resolve 20 el rendimiento fue notable, superando incluso al MacBook Pro de 13 pulgadas en ciertos flujos de trabajo. Sin embargo, al probar cargas de IA local con Ollama AI y modelos descargados, la GPU de gama media mostró limitaciones; para cargas intensivas en aprendizaje automático conviene optar por la GPU y la RAM más potentes disponibles.
Perfiles de energía y autonomía
La autonomía resulta variable según el perfil de energía elegido. Con la configuración por defecto orientada a máximo rendimiento, la duración ronda las seis horas en uso mixto. Cambiando a un perfil llamado Cool and Breezy se añaden varias horas útiles, y en Powersave extreme la batería puede alcanzar cerca de doce horas en sesiones menos exigentes. Esta flexibilidad permite adaptar el equipo a jornadas largas o a prioridad de potencia, pero obliga al usuario a gestionar perfiles según sus necesidades.
Conclusiones y recomendaciones
El InfinityBook Max 15 es una opción sólida para quienes buscan un portátil bien construido, con una pantalla rápida y una experiencia nativa de Linux. Si tu objetivo es juego extremo o tareas intensivas de IA local, conviene invertir en más memoria y en la NVIDIA GeForce RTX 5070; una configuración tope puede elevar el precio hasta alrededor de $3,605 USD. Para edición ligera, productividad y usuarios que valoran un chasis premium y personalización, representa una alternativa muy interesante en el ecosistema de portátiles Linux.

