El Departamento de Justicia anunció la detención de Gannon Ken Van Dyke por presunto uso de información clasificada para realizar apuestas en la plataforma Polymarket, obteniendo más de $400,000 en ganancias. La acusación incluye cinco cargos, entre ellos violaciones de la Commodity Exchange Act, y marca el primer caso en Estados Unidos en el que se imputa a alguien por supuesta información privilegiada en un mercado predictivo.
El arresto llegó tras conversaciones previas entre fiscales y Polymarket, y se produce en un contexto de alarma política y regulatoria sobre el riesgo de que funcionarios públicos y personal con acceso a datos no públicos capitalicen esas ventajas en plataformas como Polymarket y Kalshi.
Los hechos y las acusaciones clave
Según la denuncia, Van Dyke —miembro activo del ejército desde September 2008 y ascendido a sargento maestro en 2026— estaba destinado en Fort Bragg y asignado al Army Special Operations Command Western Hemisphere Operations. El escrito afirma que participó en la planificación y ejecución de la captura del presidente Nicolás Maduro y que conocía la prohibición de divulgar información clasificada, amparada por un nondisclosure agreement que le impedía revelar datos sensibles.
Los fiscales detallan movimientos financieros y digitales: el 26 de December Van Dyke habría abierto una cuenta en Polymarket después de extraer aproximadamente $35,000 de su banco y transferir fondos a un exchange de criptomonedas. Al día siguiente habría realizado su primera apuesta relacionada con Venezuela, invirtiendo menos de $100 en un contrato «YES» que apostaba a la presencia de fuerzas estadounidenses en Venezuela antes del January 31, 2026.
Operaciones antes de la acción militar
Los documentos judiciales dicen que Van Dyke hizo 13 transacciones vinculadas a Venezuela, siete de ellas concentradas en un contrato «Maduro out by … January 31, 2026», sumando cientos de miles de acciones. En particular, entre las 8 y 10 pm ET del January 2, horas antes de la extracción nocturna, habría comprado más de 250,000 acciones en tres operaciones separadas, según la acusación.
Evidencia digital y comportamiento tras el operativo
La fiscalía señala que Van Dyke guardó en su cuenta de Google una captura relacionada con una consulta de artificial intelligence y subió una foto que lo mostraría en la cubierta de un barco militar tras ser trasladado por la Marina. Tras la resolución del contrato el January 3, el acusado habría vendido sus posiciones, retirado fondos y pedido la eliminación de su cuenta, además de cambiar el correo ligado a su cuenta de criptomonedas para desasociarlo de su identidad.
Reacción institucional y panorama regulatorio
La CFTC y otros reguladores observan con atención: su presidente expresó que quienes cometan fraude, manipulación o uso de información privilegiada serán perseguidos con todo el peso de la ley, y subrayó el riesgo para la seguridad nacional cuando alguien con acceso a datos clasificados actúa para obtener beneficio privado. Polymarket informó públicamente que había identificado un usuario que operó con información clasificada y que cooperó con la investigación del DOJ.
Este episodio llega en medio de otros casos: autoridades israelíes detuvieron a dos personas en febrero por apuestas en Polymarket vinculadas a operaciones militares; Kalshi sancionó a tres políticos por violar sus normas de insider trading sin elevarlos a la CFTC; y mercados relacionados con un posible conflicto en Irán mostraron patrones sospechosos, incluyendo una cuenta que habría ganado más de $550,000.
Consecuencias legales y debate público
La acusación contra Van Dyke incluye cargos que, de ser probados, conllevan una pena máxima combinada de 60 años. El caso vuelve a poner en evidencia cómo los mercados predictivos plantean desafíos para la ética y la regulación: varios estados, como California, Illinois y New York, han prohibido a empleados estatales aprovechar información confidencial en apuestas y mercados.
Además, algunos legisladores han implicado a figuras y equipos de la administración anterior en uso inapropiado de información para operar en estas plataformas; esas aseveraciones y las advertencias internas del Ejecutivo han alimentado el debate sobre la necesidad de controles más estrictos y mecanismos de supervisión en un sector que combina tecnología, finanzas y seguridad nacional.

