El creciente consumo energético de los centros de datos impulsa soluciones poco convencionales. En 2026, los centros de datos de Meta consumieron más de 18.000 gigavatios-hora, una cifra que ilustra por qué las grandes tecnológicas buscan alternativas a los combustibles fósiles y al costoso almacenamiento con baterías. La alianza anunciada con la startup Overview plantea una vía distinta: en lugar de depender solo de baterías o de fuentes de respaldo, enviar luz desde el espacio para complementar la producción de las granjas solares durante la noche.
La propuesta se apoya en dos objetivos clave de Meta: reducir la huella de carbono y asegurar energía constante para su creciente demanda de cómputo. La compañía mantiene un compromiso de desplegar 30 gigavatios de capacidad renovable a escala industrial, pero la intermitencia solar obliga a soluciones creativas que extiendan la generación cuando el sol se oculta.
La idea: convertir luz espacial en electricidad terrestre
Overview, una empresa con sede en Ashburn, Virginia, que salió del sigilo en diciembre, propone recolectar energía solar en el espacio y transformarla en luz de infrarrojo para iluminar grandes campos de paneles.
El sistema evita transmitir energía mediante microondas o láseres de alta potencia, que suelen enfrentar obstáculos técnicos y regulatorios. En su lugar, la compañía utilizaría un haz amplio y menos concentrado que, según su CEO Marc Berte, puede ser observado sin riesgo directo para las personas, reduciendo así preocupaciones de seguridad.
Detalles técnicos y terminología
La compañía introdujo un nuevo término para medir su servicio: megawatt photons, que describe la cantidad de luz necesaria para generar un megavatio de electricidad en tierra.
Overview afirma haber demostrado la transmisión de potencia desde una aeronave y planea un lanzamiento a órbita terrestre baja en enero de 2028 para efectuar la primera emisión desde el espacio. El contrato inicial con Meta es una reserva de capacidad por hasta 1 gigavatio, aunque no se ha aclarado si hubo intercambio inmediato de dinero.
Cómo funciona la transmisión de potencia
Según la explicación pública, cada satélite captaría la luz solar y la convertiría en un haz de infrarrojo.
Ese haz, diseñado para cubrir un área amplia, se dirigiría hacia granjas solares de gran escala—del orden de cientos de megavatios—donde los paneles existentes volverían a convertir la luz en electricidad. La idea busca aprovechar la infraestructura ya instalada y elevar el retorno de la inversión de las plantas fotovoltaicas, ofreciendo energía adicional cuando la radiación solar natural disminuye.
Escalabilidad, alcance y calendario
Berte espera comenzar a lanzar los satélites que cumplan la reserva de Meta a partir de 2030, con la ambición de desplegar una constelación de 1.000 satélites en órbita geoestacionaria para cubrir largas franjas del planeta. Según sus proyecciones, una primera fase permitiría cubrir aproximadamente un tercio de la superficie terrestre, desde la costa oeste de Estados Unidos hasta Europa occidental, aportando luz adicional cuando la rotación terrestre deja sin sol a esas zonas.
Beneficios y riesgos
Si la tecnología escala, podría disminuir la necesidad de quemar combustibles fósiles por las noches y aumentar la utilidad de las grandes centrales solares. No obstante, subsisten retos: la viabilidad económica de lanzar y operar cientos de satélites durante más de diez años, la coordinación con reguladores y operadores de redes, y la integración técnica con las granjas solares actuales. Overview promete que cada nave ofrecerá servicio por más de diez años, pero esa expectativa dependerá de pruebas y despliegues reales.
Implicaciones para el mercado energético y la tecnología espacial
La propuesta representa una intersección entre energía renovable y la nueva economía espacial privada. Para Meta, la reserva de capacidad es una forma de asegurar suministro a medida que aumenta su necesidad de computación. Para el sector energético, significa explorar modelos donde la generación y la transmisión se combinen de forma flexible, moviendo luz allí donde sea más valiosa. Queda por ver si los ensayos programados y los lanzamientos previstos confirman la promesa técnica y económica de este enfoque.
En conjunto, la colaboración entre Meta y Overview abre una conversación sobre cómo la innovación espacial puede integrarse con infraestructuras terrestres para responder a la demanda creciente de centros de datos y acelerar la transición hacia fuentes más limpias.

