in

Tesla avanza hacia flotas autónomas mientras retrasa el Roadster y actualiza sus chips

Musk afirma que la flota futura será mayoritariamente autónoma y vuelve a posponer el Roadster mientras Tesla prepara una mejora intermedia del ordenador de a bordo

Tesla avanza hacia flotas autónomas mientras retrasa el Roadster y actualiza sus chips

En la reciente llamada de resultados del primer trimestre, el director ejecutivo de Tesla ofreció declaraciones que reconfiguran la expectativa alrededor de la estrategia de producto de la compañía. Según Elon Musk, la firma avanzará hacia una oferta dominada por vehículos que operen de forma autónoma, y llegará un punto en el que solo el Roadster permanecerá como la alternativa para quien quiera conducir manualmente. Ese comentario supone una confirmación pública de la dirección que Tesla visualiza para su línea, y coloca al deportivo de dos plazas en un papel casi simbólico dentro del catálogo.

Además de hablar del futuro de la gama, Musk volvió a referirse al retrasado lanzamiento del Roadster, un modelo que la empresa promociona desde 2017 como un deportivo eléctrico capaz de aceleraciones extremas y, según algunas afirmaciones pasadas, de maniobras inspiradas en tecnologías desarrolladas en SpaceX. En la llamada, el ejecutivo insinuó que podríamos ver una demostración del vehículo «en un mes o así», aunque no ofreció un calendario de producción concreto.

Esa ambivalencia refleja el patrón de promesas y aplazamientos que han marcado la trayectoria del proyecto.

Una flota orientada a la autonomía y la excepción del Roadster

La idea central expuesta por Musk es que, a medio y largo plazo, tendrá sentido comercializar coches de distintos tamaños y configuraciones que funcionen de forma autónoma. En ese marco, el Roadster se perfila como la única opción para conducción manual, destinada a quienes busquen la experiencia tradicional de pilotar.

Esta visión implica cambios estructurales en diseño, ventas y soporte posventa, ya que muchos modelos futuros priorizarán sensores, software y capacidad de cómputo por encima de las características típicas de un turismo convencional.

Hardware y chips: la actualización entre versiones

En paralelo a la hoja de ruta de producto, Tesla reconoció limitaciones técnicas del equipamiento instalado en muchos vehículos. Musk admitió que el Hardware 3 (HW3) no dispone de la potencia necesaria para lograr un conducción autónoma no supervisada completa, lo que supone una rectificación frente a expectativas previas.

Para cerrar esa brecha, la compañía estudia alternativas como la modernización de unidades de a bordo y la creación de instalaciones específicas destinadas a actualizar el hardware de modelos antiguos.

Microfábricas y actualizaciones

Una de las soluciones es la instalación de microfábricas o centros de servicio locales que permitan convertir unidades con HW3 a estándares más actuales como HW4. Aunque Tesla no detalló cómo se implementaría este plan, la idea apunta a reducir tiempos logísticos y facilitar el acceso a mejoras de hardware en grandes áreas metropolitanas. Este enfoque pretende acelerar la migración hacia plataformas con mayor capacidad de procesamiento sin depender exclusivamente de centros de ensamblaje tradicionales.

La transición de chips: AI4, AI4 Plus y AI5

En el frente de procesamiento, Tesla anunció la intención de lanzar una versión intermedia denominada AI4 Plus, que duplica la memoria RAM por chip de 16 GB a 32 GB, alcanzando un total de 64 GB en el ordenador de conducción, comparable con ofertas actuales del mercado automotriz. Al mismo tiempo, la empresa confirmó que los chips AI5 —diseñados para tareas de alto rendimiento— no irán primero a los coches, sino que se destinarán a los robots Optimus. Ese trazado deja al AI4 Plus como solución temporal: suficiente para sistemas de FSD supervisado, pero insuficiente todavía para el anhelado FSD no supervisado.

Implicaciones legales y confianza del usuario

Las afirmaciones técnicas y las promesas de autonomía han tenido consecuencias legales: varios propietarios han emprendido acciones contra Tesla debido a expectativas generadas por las denominadas funciones de Full Self-Driving (FSD) de la marca. La admisión de limitaciones en HW3 y la necesidad de actualizaciones refuerzan el argumento de que algunos anuncios previos pudieron inducir a error sobre las capacidades reales. Para recuperar confianza, Tesla deberá combinar hojas de ruta técnicas transparentes con soluciones operativas prácticas y plazos claros para las mejoras.

Qué pueden esperar los usuarios

En el corto plazo, los clientes verán una estrategia de mejoras incrementales: despliegue de AI4 Plus, instalación potencial de centros locales para actualizaciones y una campaña de comunicación más matizada sobre lo que el FSD puede y no puede hacer. El Roadster seguirá siendo un elemento de marketing relevante, ahora con la ambición de convertirse en el último bastión de la conducción manual dentro de un ecosistema cada vez más automatizado. Para quienes valoran la conducción tradicional, esa promesa es a la vez una esperanza y una incógnita.

¿Qué piensas?

Escrito por Federica Bianchi

Biologa nutricionista y periodista cientifica. 10 anos de practica clinica.

Nueva función de supervisión parental de Meta revela temas de chat con Meta AI

Nueva función de supervisión parental de Meta revela temas de chat con Meta AI